Día Mundial de la Salud Mental: La importancia de cuidar el bienestar socioemocional desde los primeros 1.000 días de vida

Llegando a vos

Existen fechas en el calendario que nos invitan a detenernos y profundizar sobre la realidad. Cada 10 de octubre, en el Día Mundial de la Salud Mental, la conversación pública suele centrarse en la adultez o la adolescencia. Sin embargo, la evidencia neurocientífica y pediátrica actual demuestra de manera contundente que la arquitectura emocional de una persona se cimenta desde el embarazo y durante los primeros años de vida.
En contextos socioeconómicos complejos, la vulnerabilidad prolongada genera niveles elevados de lo que en pediatría se denomina estrés tóxico. Este impacto no solo afecta la salud física, sino que condiciona directamente el desarrollo del sistema nervioso, el lenguaje y la capacidad de regulación emocional de las niñas y niños.
La perspectiva de los datos
De acuerdo con recientes reportes e informes de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y UNICEF, más del 50% de los niños y adolescentes en Argentina se encuentran expuestos a tensiones contextuales que inciden en su bienestar socioemocional.
Entre los hallazgos más relevantes en la primera infancia se destacan:
La sensibilidad al entorno: Los lactantes y niños de 0 a 3 años perciben de forma directa la angustia, la sobrecarga y las ansiedades del entorno adulto que los rodea.
El impacto del estrés tóxico: La falta de certezas básicas en nutrición o vivienda eleva la presencia sostenida de cortisol en el cerebro infantil, pudiendo interferir en el desarrollo de la memoria y la atención.
El valor de los factores protectores: Un ambiente predecible, el apego seguro con un cuidador afectivamente disponible y el acceso al juego libre funcionan como escudos protectores insustituibles.
Nuestra respuesta comunitaria en Ezeiza
En Fundación Llegando a Vos entendemos que cuidar la salud mental infantil exige necesariamente cuidar y sostener a los adultos a cargo. Un niño no puede desarrollar su potencial de manera aislada; necesita de un entorno contenedor que lo aloje y lo proteja.
Por eso, a través de nuestro Modelo Integral de Cuidados en el barrio Sol de Oro, abordamos la salud mental mediante estrategias concretas:
Talleres de Crianza y Fortalecimiento Familiar: Espacios semanales guiados por profesionales donde las madres y cuidadores encuentran escucha activa, reducen el aislamiento de la maternidad y desarman ansiedades respecto del desarrollo de sus hijos.
Estimulación Temprana y Juego Libre: Propuestas pedagógicas diseñadas para que las salas del jardín comunitario sean refugios donde la única tarea del nene sea explorar, divertirse y vincularse con sus pares.
Acompañamiento Interdisciplinario: Espacios de pediatría, psicología y nutrición integrados para detectar tempranamente cualquier rezago en el desarrollo.
Cuidar la salud mental en los primeros 1.000 días de vida es la inversión social más transformadora que podemos realizar como comunidad. Cuando le garantizamos a un niño un entorno seguro, libre de angustias y rico en afecto, le estamos regalando la oportunidad de construir un futuro con posibilidades reales.
¡Gracias a cada donante, empresa y voluntario/a por ayudarnos a sostener esta red de contención en el territorio! ☀️💙
Compartir en


